jueves, 23 de mayo de 2013

XOOWMAGAZINE31 P112 #xoowhealth JOSEFINA VICARIO

Dra. Josefina Vicario Sastre. Fundadora y Directora de Clínicas Vicario. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Posteriormente cursó su Doctorado con la calificación de sobresaliente “Cum Laude”. Es además, titulada como médico especialista en Endocrinología, rama Nutrición y Dietética, Cátedra del Dr. Pedro Pons. Cursos de formación continuada para el tratamiento de la obesidad localizada en el hospital S’aint-Eloy de Montpelier, “Técnicas avanzadas de Mesoterapía”, Dra. Jaqueline Screve, Cátedra de Nutrición y Dietética. International Certificate Anti-Aging Medicine Specialization. Convention Centre LE CNIT, París.

MESOTERAPIA CORPORAL

El concepto CELULITIS no hace referencia a la acumulación de grasa como la mayoría de la gente cree. Se trata de un trastorno circulatorio a nivel local; al no producirse el drenaje correcto de las células grasas o adipocitos, se acumulan los deshechos (anhídrido carbónico, agua, potasio, urea, ácido láctico y otras sustancias). Estas impurezas, en forma líquida, se espesan y se convierten en gel. La transformación de este líquido provoca la irritación de otro tipo de células, los fibroblastos, que comienzan a producir colágeno. La acumulación del líquido espeso y sobre todo la mayor producción de fibras por parte de los fibroblastos, forma un apelmazamiento que nos lleva a una de las características típica de la celulitis: la piel de naranja. Se presenta en diferentes zonas aunque, algunas con mayor riesgo. Caderas, con el aspecto típico de pantalón de montar. Muslos, con la doble localización de la cara interna y, sobre todo, externa. Rodillas, en mayor medida en las caras internas, formando un anillo que recubre la rótula. Los tobillos, en forma de faldón peri maleolar, que determina la llamada pierna de poste. Brazos; partiendo del hombro y hacia el codo, se observa un embolsamiento del tejido. Nuca, formando la típica joroba de bisonte. Hay que tener en cuenta que las localizaciones de la celulitis no son siempre claras; en algunos casos son más o menos delimitadas y en otros muy difusas. Existen tres tipos de celulitis bien diferenciados y puedan darse varios tipos de celulitis en la misma persona. CELULITIS BLANDA: Es la más común de todas. Se caracteriza por su flaccidez extrema y aspecto gelatinoso. El tejido de la zona afectada, no presenta consistencia, hundiéndose al tocarlo y moviéndose con los cambios de postura. Suele estar bastante extendida en muslos y glúteos, y no suele resultar dolorosa, pero puede presentar cierta sensación de pesadez. Suele presentarse a partir de la cuarta década de la vida; se asienta en la cara interna de brazos y muslos, y suele darse en mujeres que no realizan ejercicio físico o sometidas a drásticos tratamientos adelgazantes. CELULITIS COMPACTA O DURA: La piel se presenta endurecida y consistente y es la peor de todas. Se caracteriza por ser muy dolorosa, a veces incluso sin tocar ni presionar los nódulos y por las alteraciones de la temperatura cutánea, causando sensación de frío o calor en la zona afectada. Se reconoce fácilmente, es muy difícil de pellizcar (parece que la piel y los tejidos formen un solo bloque compacto). La piel suele estar sometida a tanta presión de los tejidos que incluso se rasga, provocando las antiestéticas estrías. Suele presentarse en individuos jóvenes de estructura física robusta. CELULITIS EDEMATOSA: Se localiza en las extremidades inferiores, y en ella se pueden observar características de la blanda y la compacta al mismo tiempo. Las piernas se hinchan y engordan hasta adoptar un aspecto totalmente recto. También suele resultar, en algunos casos, un poco dolorosa al tacto y pueden apreciarse los nódulos. Es la menos frecuente y la de más fácil tratamiento.